Los electrolitos para niños deportistas pueden ser útiles cuando el ejercicio es prolongado, intenso, se realiza con mucho calor o produce una sudoración abundante. Sin embargo, esto no significa que todos los niños y adolescentes necesiten tomar agua con sal o bebidas deportivas cada vez que entrenan.
Para la mayoría de actividades físicas habituales, el agua continúa siendo la primera opción. La American Academy of Pediatrics recomienda el agua como bebida principal para niños y adolescentes y señala que las bebidas deportivas tienen un uso limitado y específico, especialmente cuando existe actividad física vigorosa y prolongada.
Entonces surge una pregunta muy práctica para los padres: ¿cuándo son realmente necesarios los electrolitos para niños deportistas y cuándo basta simplemente con agua?
La respuesta depende principalmente de la duración e intensidad del ejercicio, el calor, la humedad y la cantidad de sudor que pierde cada joven deportista.

¿Qué son los electrolitos y por qué se pierden al sudar?
Los electrolitos son minerales con carga eléctrica que participan en funciones importantes del organismo. Entre los más conocidos se encuentran el sodio, el cloruro y el potasio.
Durante el ejercicio, el cuerpo produce calor y utiliza la sudoración como uno de sus mecanismos para ayudar a regular la temperatura. El sudor contiene principalmente agua, pero también sodio y otros electrolitos.
Por eso, cuanto más larga, intensa y calurosa sea una sesión deportiva, mayor puede ser la pérdida total de líquidos y sodio.
En la mayoría de entrenamientos cortos, estas pérdidas pueden compensarse mediante agua y una alimentación normal. Sin embargo, durante sesiones prolongadas o cuando existe mucha sudoración, los electrolitos para niños deportistas pueden adquirir una mayor importancia dentro de la estrategia de hidratación.
El Australian Institute of Sport explica que los suplementos de electrolitos están diseñados principalmente para reponer líquidos y minerales, especialmente sodio y potasio, que se pierden a través del sudor.
¿Cuándo usar electrolitos para niños deportistas?
No existe una regla exactamente igual para todos.
La edad, el tamaño corporal, la duración del ejercicio, la intensidad, el calor, la humedad y la cantidad de sudor modifican considerablemente las necesidades.
La American Academy of Pediatrics señala que el agua suele ser suficiente para mantener una hidratación adecuada durante muchas actividades. Sin embargo, sesiones prolongadas —por ejemplo, alrededor de una hora o más—, ejercicio intenso repetido durante el mismo día o actividad en condiciones de calor con pérdidas importantes de sudor pueden justificar bebidas que aporten electrolitos, especialmente sodio.
Por eso, los electrolitos para niños deportistas deberían utilizarse según las condiciones del entrenamiento y no simplemente porque el niño practique algún deporte.
🟢 Cuando el agua suele ser suficiente
En general:
- entrenamientos cortos o moderados;
- actividad de menos de aproximadamente una hora;
- temperatura agradable;
- sudoración habitual;
- una sola sesión deportiva durante el día;
- niño que llegó previamente bien hidratado;
- posibilidad de comer normalmente después del ejercicio.
En estas condiciones, normalmente no existe una razón para convertir todas las botellas en bebidas con sal o azúcar.
La AAP señala que, para el niño promedio que realiza actividad física rutinaria, las bebidas deportivas suelen ofrecer poca o ninguna ventaja frente al agua.
Para ampliar este tema, puedes consultar nuestra guía completa sobre hidratación en niños deportistas.
🟡 Cuándo puede ser útil considerar electrolitos
Puede tener mayor sentido cuando existe:
- entrenamiento intenso de una hora o más;
- partido o práctica prolongada;
- torneo con varios partidos durante el mismo día;
- mucha sudoración;
- entrenamiento bajo calor o humedad elevados;
- dos sesiones deportivas con poco tiempo de recuperación;
- pérdidas importantes y repetidas de líquidos.
En estas situaciones, los electrolitos para niños deportistas pueden ayudar a recuperar parte del sodio perdido junto con el líquido.
¿Cuánto debe beber un niño o adolescente deportista?
No existe una cantidad universal que todos deban tomar.
La American Academy of Pediatrics propone como referencia general aproximadamente 100 a 250 ml cada 20 minutos para niños de 9 a 12 años, mientras que en adolescentes las necesidades pueden ser mayores dependiendo de su tamaño corporal, actividad y condiciones ambientales.
Estas cantidades son orientaciones generales, no una obligación de beber determinado volumen.
El objetivo es reponer razonablemente las pérdidas.
También debemos evitar el extremo contrario: obligar al deportista a beber cantidades excesivas simplemente porque “entre más agua, mejor”.

Más agua no siempre significa mejor hidratación
Beber suficiente agua es fundamental. Pero ingerir mucho más líquido del que se pierde tampoco constituye una estrategia adecuada.
Durante ejercicio prolongado, el consumo excesivo de líquidos puede favorecer una reducción anormal de la concentración de sodio en sangre, conocida como hiponatremia asociada al ejercicio.
Por eso, cuando hablamos de electrolitos para niños deportistas, debemos buscar equilibrio: suficiente líquido, reposición de sodio cuando realmente se necesita y evitar obligar al joven deportista a beber cantidades innecesarias.
Agregar sal tampoco convierte automáticamente el exceso de líquido en una estrategia segura.
¿Por qué el sodio es importante durante la sudoración?
El sodio es uno de los principales electrolitos perdidos mediante el sudor.
Durante actividad física prolongada, una bebida que contenga sodio puede contribuir a reemplazar parte de esas pérdidas.
El Australian Institute of Sport describe bebidas deportivas con aproximadamente 23 a 69 mg de sodio por cada 100 ml y concentraciones de carbohidratos habitualmente entre 4 % y 8 %.
En Colombia también existe una referencia normativa.
La Resolución 2229 del Ministerio de Salud establece para las bebidas hidratantes-energéticas destinadas a deportistas un contenido total de carbohidratos entre 3 % y 6 %, además de parámetros específicos para los electrolitos.
Esto permite entender algo fundamental:
una bebida deportiva no consiste simplemente en echar mucha sal dentro de una botella de agua.
La concentración importa.

Sal marina, sal del Himalaya o sal común: ¿cuál es mejor?
Esta es una de las preguntas que más pueden hacerse los padres.
La sal del Himalaya suele promocionarse debido a su color, origen y presencia de pequeñas cantidades de minerales traza.
Pero eso no significa que sea mejor para hidratar.
La American Heart Association explica que la sal de mesa, la sal kosher, la sal marina y la sal rosada del Himalaya presentan, en términos generales, contenidos de sodio similares. Las diferencias por cucharadita pueden cambiar debido principalmente al tamaño de los cristales.
Por tanto, la sal del Himalaya no ha demostrado una superioridad especial para preparar electrolitos para niños deportistas.
Que sea rosada o contenga trazas de otros minerales no significa que hidrate mejor.
Hay además otra diferencia importante.
Los National Institutes of Health señalan que las sales especiales, como la sal marina, kosher o del Himalaya, normalmente no están yodadas, salvo que la etiqueta indique lo contrario.
Para preparar una bebida doméstica donde necesitamos medir una pequeña cantidad de sodio, una sal fina yodada resulta además más fácil de dosificar consistentemente que una sal de cristales gruesos.
Bebida casera con electrolitos para niños deportistas
Cuando las características del entrenamiento realmente lo justifican, es posible preparar una bebida sencilla que aporte agua, carbohidratos y una cantidad moderada de sodio.
Es importante comprender que estamos hablando de una bebida deportiva casera, no de un tratamiento médico ni de un suero para tratar una enfermedad.
Receta orientativa para 1 litro
- 1 litro de agua potable
- 40 a 50 gramos de azúcar
- aproximadamente 1/8 de cucharadita de sal fina yodada
- unas gotas o un pequeño chorrito de limón para mejorar el sabor, si se desea
Mezclar muy bien hasta disolver completamente los ingredientes.
Esta preparación aporta aproximadamente entre 4 % y 5 % de carbohidratos.
Como referencia, 1/4 de cucharadita de sal de mesa contiene aproximadamente 600 mg de sodio; por lo tanto, 1/8 aporta alrededor de 300 mg, aunque el contenido exacto puede variar según el producto.
Esta composición queda dentro de los rangos generales utilizados para bebidas deportivas en cuanto a carbohidratos y sodio, pero debe entenderse como una formulación orientativa para situaciones deportivas específicas y no como una prescripción pediátrica individual.
Cuando sean realmente necesarios, los electrolitos para niños deportistas pueden obtenerse mediante una bebida deportiva adecuadamente preparada, alimentos durante la recuperación o productos formulados específicamente para actividad física.

¿Por qué una bebida deportiva puede contener azúcar?
Puede parecer contradictorio hablar de azúcar cuando habitualmente recomendamos limitar las bebidas azucaradas.
La diferencia está en el contexto deportivo.
En un entrenamiento corto, no existe una razón para agregar azúcar al agua simplemente porque un niño practique deporte.
Pero cuando la actividad se prolonga, los carbohidratos pueden proporcionar energía adicional. Precisamente por eso las bebidas deportivas combinan:
líquido + carbohidratos + electrolitos.
El Australian Institute of Sport señala que las bebidas deportivas están diseñadas para permitir que el atleta pueda hidratarse y obtener combustible de manera simultánea durante y después del ejercicio.
La regla práctica continúa siendo sencilla:
entrenamiento habitual → agua
actividad prolongada, intensa y con importantes pérdidas → evaluar bebida con carbohidratos y electrolitos para niños deportistas
¿Por qué no recomendamos echar una “pizca” de sal?
Porque una “pizca” no es una medida.
Además, una cucharadita de sal marina gruesa no necesariamente contiene la misma cantidad de sodio que una cucharadita de sal fina, porque el tamaño de los cristales modifica cuánto producto cabe en la cuchara.
Por eso es preferible utilizar una cantidad medida.
Demasiada sal puede hacer que una bebida sea desagradable y aportar más sodio del necesario.
Más sal no significa mejor hidratación.
Bebida deportiva y suero de rehidratación oral NO son lo mismo
Esta diferencia es fundamental.
Una bebida deportiva está pensada para ayudar a reponer líquido, carbohidratos y electrolitos alrededor del ejercicio.
Una solución de rehidratación oral (SRO) tiene una formulación terapéutica específica para prevenir o tratar la deshidratación provocada por enfermedades como la diarrea.
La formulación de baja osmolaridad de la Organización Mundial de la Salud contiene 75 mmol/L de sodio y 75 mmol/L de glucosa, además de cloruro, potasio y citrato.
Por eso no deberían utilizarse indistintamente los términos:
“suero casero”
y
“bebida deportiva”.
Los electrolitos para niños deportistas utilizados durante una actividad deportiva no tienen la misma concentración ni el mismo objetivo que una solución de rehidratación oral utilizada durante una enfermedad.
Comparación rápida
| Bebida | Objetivo principal | Característica |
|---|---|---|
| Agua | Hidratación cotidiana y ejercicio habitual | Sin carbohidratos ni sodio añadido |
| Bebida deportiva | Ejercicio prolongado o intenso | Agua + carbohidratos + electrolitos |
| SRO | Rehidratación por enfermedad | Fórmula terapéutica específica |
¿Cuándo NO debería agregarse sal al agua?
No es necesario agregar sal habitualmente cuando:
- el entrenamiento es corto;
- la actividad es recreativa;
- la intensidad es moderada;
- no existe una sudoración importante;
- el clima es agradable;
- el niño bebe agua normalmente;
- realizará una comida equilibrada poco después del entrenamiento.
En estas situaciones, agua y alimentación suelen cubrir adecuadamente las necesidades.
Además, en niños o adolescentes con enfermedad renal, cardiovascular, hipertensión diagnosticada, trastornos del sodio, enfermedades agudas o tratamientos que puedan modificar el equilibrio de líquidos y minerales, la estrategia debe individualizarse con orientación profesional.
En estos casos, la utilización de electrolitos para niños deportistas no debería improvisarse.
También podemos recuperar sodio mediante los alimentos
No todo el sodio perdido tiene que regresar dentro de la botella.
Cuando termina el entrenamiento y el joven va a comer en poco tiempo, el agua puede acompañarse con una comida de recuperación que aporte líquidos, carbohidratos, proteínas y cantidades normales de sodio.
Puedes ampliar este tema en nuestra guía sobre alimentación de un niño deportista antes y después de entrenar.
Esta estrategia también evita convertir innecesariamente cada entrenamiento en una ocasión para consumir bebidas azucaradas.
El calor cambia la necesidad de electrolitos para niños deportistas
Una práctica de 45 minutos en una tarde fresca no es comparable con disputar varios partidos bajo el sol.
La American Academy of Pediatrics recomienda acceso suficiente a líquidos antes, durante y después de la actividad y presta especial atención a la combinación de ejercicio, temperatura elevada y grandes pérdidas de sudor.
Por eso, los electrolitos para niños deportistas pueden tener mayor utilidad cuando el ejercicio se prolonga y existe una sudoración abundante debido al calor.
Pero la botella no es la única medida importante.
También se deben considerar:
- pausas suficientes;
- acceso a sombra;
- ropa apropiada;
- adaptación progresiva al calor;
- modificación del entrenamiento cuando las condiciones son excesivas.

¿Cómo saber si un joven deportista pierde mucho líquido?
Una herramienta que puede utilizarse ocasionalmente es comparar el peso antes y después de una sesión exigente.
La AAP señala que los cambios de peso corporal antes y después de la actividad pueden aportar información sobre las pérdidas de líquido y las necesidades posteriores de rehidratación.
Una pérdida importante y repetida de peso inmediatamente después de entrenar puede sugerir que el deportista pierde una cantidad considerable de líquido mediante el sudor.
No se trata de pesar al niño permanentemente ni de generar preocupación alrededor del peso.
Puede utilizarse ocasionalmente como herramienta para individualizar la hidratación en jóvenes con entrenamiento deportivo exigente.
La cantidad de electrolitos para niños deportistas que podría necesitarse también varía debido a que algunas personas sudan mucho más que otras.
5 preguntas antes de decidir qué llevar en la botella
1. ¿Cuánto tiempo va a entrenar?
Para muchas sesiones de menos de una hora, el agua suele ser suficiente.
2. ¿Qué tan intenso será el entrenamiento?
Una actividad recreativa y un partido competitivo producen demandas diferentes.
3. ¿Hace mucho calor o humedad?
Las condiciones ambientales pueden aumentar considerablemente las pérdidas de sudor.
4. ¿Mi hijo suda mucho?
Algunos jóvenes deportistas pierden considerablemente más líquido que otros.
5. ¿Tiene otro partido o entrenamiento dentro de pocas horas?
Cuando existe poco tiempo de recuperación, reponer líquido, energía y electrolitos para niños deportistas puede adquirir mayor importancia.
Semáforo práctico de hidratación para padres
🟢 VERDE — Agua
Actividad cotidiana, entrenamiento corto o moderado y condiciones ambientales normales.
🟡 AMARILLO — Evaluar una bebida deportiva
Puede considerarse cuando existe:
- aproximadamente una hora o más de ejercicio exigente;
- mucha sudoración;
- calor;
- torneos;
- varias sesiones deportivas;
- recuperación muy corta entre actividades.
En estas circunstancias puede tener sentido una bebida bien preparada que aporte carbohidratos y electrolitos para niños deportistas.
🔴 ROJO — No improvisar
Si aparecen:
- confusión;
- desmayo;
- vómitos persistentes;
- incapacidad para beber;
- alteración importante de la coordinación;
- síntomas intensos relacionados con el calor.
Debe suspenderse la actividad y buscarse atención médica.
Preguntas frecuentes sobre electrolitos para niños deportistas
¿Todos los niños que practican deporte necesitan electrolitos?
No.
Para muchas actividades habituales, el agua y una alimentación equilibrada son suficientes.
Los electrolitos para niños deportistas tienen mayor utilidad cuando aumentan la duración, intensidad, calor y pérdidas mediante el sudor.
¿Puedo poner sal del Himalaya en la botella?
La sal del Himalaya aporta sodio, pero no ha demostrado ser superior para hidratación deportiva.
Para medir una bebida casera es más sencillo utilizar una cantidad controlada de sal fina. Además, las sales del Himalaya y muchas sales marinas normalmente no están yodadas.
¿Una bebida deportiva casera puede utilizarse todos los días?
No debería convertirse automáticamente en la bebida cotidiana.
Una bebida con azúcar y sodio tiene una finalidad deportiva específica.
Para la vida diaria y muchos entrenamientos habituales, el agua continúa siendo la primera opción.
¿Los electrolitos evitan todos los calambres?
No.
Los calambres asociados al ejercicio pueden tener distintas causas y no deben atribuirse automáticamente a falta de sodio.
¿Una bebida deportiva puede utilizarse si el niño tiene diarrea?
No debe utilizarse como sustituto automático de una solución de rehidratación oral.
La SRO tiene una formulación terapéutica específica. Si existen vómitos persistentes, diarrea importante o signos relevantes de deshidratación, es necesaria orientación médica.
Hidratación, alimentación y recuperación deben trabajar juntas
La estrategia adecuada no consiste en encontrar una bebida “mágica”.
Los electrolitos para niños deportistas son solamente una parte de un plan que también incluye agua, alimentación suficiente, descanso, adaptación al calor y recuperación.
La hidratación debe comenzar desde antes de la práctica, mantenerse durante la actividad y continuar después del entrenamiento.
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Conclusión
Los electrolitos para niños deportistas pueden ser útiles, pero no todos los entrenamientos los necesitan.
El agua continúa siendo la primera opción para la mayoría de actividades habituales.
Cuando el ejercicio se prolonga, aumenta la intensidad, hace mucho calor o existe una sudoración abundante, una bebida con sodio y, en determinados casos, carbohidratos puede complementar la estrategia de hidratación.
No es necesario recurrir a sal del Himalaya o sal marina buscando beneficios especiales. Para la hidratación deportiva, lo verdaderamente importante es cuánto sodio aporta la bebida y si las condiciones del ejercicio justifican utilizarlo.
Cuando se prepara una bebida casera, conviene medir los ingredientes y evitar agregar sal “a ojo”.
También debemos recordar que una bebida deportiva no es lo mismo que una solución de rehidratación oral.
Utilizados correctamente, los electrolitos para niños deportistas pueden ser una herramienta dentro de una estrategia más amplia de hidratación, pero nunca sustituyen una buena alimentación, el descanso y una adecuada planificación deportiva.
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Porque aprender a hidratarse correctamente también forma parte del entrenamiento.




